viernes, 14 de mayo de 2010

Cómo decirte...

Que me hables de Dios, si querés.

O que me cuentes de Jesús.

O de María.

O de los Santos, como Francisco de Asís, como Maximiliano Kolbe.

Que nos des Esperanza, que nos ayudes a acrecentar nuestra Fe, que nos motives para ser simplemente buenos.

En fin, cómo te digo que cuides de tus ovejas: sobre todo, que no se hagan un asado con ellas tus pastores.

Cómo habré de hacerte entender, que necesito que alguien me hable de verdad de la paz, del amor, de lo importante que es cuidar de un niño, de un viejo, de uno que se está enfermo o por morir y que somos libres de dar cualquier cosa por un amigo, estas son las verdaderas palabras revolucionarias, el único y verdadero mensaje revolucionario, porque los demás mensajes, los políticos, son simples articulaciones administrativas de lo que cada uno interpreta que es el camino hacia el bien común, pero el mensaje escencial debieras no sólo decirlo vos: no debieras haber renunciado nunca a ese mensaje simple.

No nos hagas enfrentar, ni hieras nuestra inteligencia, no hagas a nadie sentirse afuera y ajeno, invitalo, consolalo, sé conciliador.

Y si no sabés cómo hacer, hacé silencio y rezá.

Y si ya no podes rezar, simplemente hacé silencio.

Deja de decirnos lo que debiera hacer el César, a esta altura, el César nos chupa un huevo.

No sé cómo decirte, así que te digo -no hay peor gestión que la que no se hace.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

genial el articulo!

ENSU dijo...

Es notable cómo estos pelotudos hacen todo lo posible para perder clientes.

Amén.

Silvia Oddone - Arquitecta dijo...

Nadie podía decirlo mejor!!!!
Ojalá lea conunpieafuera!!!!! y cambiaría su rumbo sin dudar

aquiles m. dijo...

Tal Cual !!!!!

Stella dijo...

Perdón, recién veo este post que escribiste desde las entrañas y con el corazón en la mano.
¡Te felicito!
Creo que resume el sentir de todos los que transitamos esta religión, cuyos hombres muchas veces nos averguenzan.

Un beso!